sábado, 26 de junio de 2010

morir

Porque aún cuando todavía no quisiera morirme, si esto sucediera, podría decir como Nervo, vida nada me debes, vida estamos en paz
Porque…el viento me acaricia la espalda, el olor a lluvia me despierta susurrándome al oído ¡a escribir! y las copas de los árboles me aplauden.
Porque todo es gris, con ese toque azul cobalto que sólo se encuentra bajo este cielo.
Porque estoy en la ciudad de mis angustias, de mis quejares, de mis dolores, de mis andares.
Porque conocí profundidad mayor que la del mar.
Porque agonizo, me deslizo, me hundo y me desmayo...
Silencio…
             guardemos luto
                                      otra parte de mi está muriendo.

miércoles, 23 de junio de 2010

quebrada

Me siento triste y tú no estás, la soledad me mintió cuando dijo que se iría, estoy triste y sola, la nube negra se posa sobre mi y no hay quien la espante, el gris lanza su tinta sobre mis extremidades, me tiñe, me ataca, me ensombra, me empapa, me atrofia… me hace pequeña y aquí estoy en las 4 paredes de mi alma rota.

la niña

No sé porque quiero llorar, quiero meterme en un vestido blanco y llorarle el luto que le debo, quiero tomar la muñeca de trapo y abrazarla, cantándole alguna melodía que diga –tranquila, todo va a estar bien- quiero esconderme debajo de la cama con la luz de mi lámpara prendida, quiero una canción de cuna, quiero quedarme en posición fetal, quiero que me lean un cuento dulce que me espante el insomnio de esta vida, quiero dormirme y no despertar algunos días, quiero soñarme en un lugar distinto, con otra naturaleza, quiero llorar mis dudas, quiero mancharme el rostro con sal y que esa sal seque mi piel, quiero que cada uno de mis huesos sea molido, quiero que el tiempo entre por una rendija y me deje pasar los días llorando, durmiendo y llorando, quiero gritar dormida y ahogarlo todo.

domingo, 20 de junio de 2010

deja vú

Esa noche esperábamos afuera de la catedral, el cielo oscuro y profundo nos dejaba ver claramente las estrellas y  la copa del árbol que estaba sobre nosotros, yo descansaba sobre sus piernas y él enredaba mi cabello en las puntas de sus dedos, nos platicábamos la noche, nos empezábamos a extrañar sin separarnos. No mencionábamos la tristeza, no nos dejábamos llorar, sólo reíamos mientras sentíamos el viento caliente y seco quemarnos las mejillas, nos burlábamos de estar allí… esperando, una vez más, como lo veníamos haciendo desde el día en que nos conocimos.  Esperabamos, cuando descubrimos, la gran sala de espera que es la vida.  

sabor

tus labios son de tabaco, tu saliva es como miel.

sábado, 19 de junio de 2010

que habría pasado si...


A veces me pongo a pensar, ¿qué habría sido de mi si las cosas hubieran sido distintas?... si mis decisiones hubieran sido otras, ¿si hubiera estudiado otra carrera?... seguramente no sería ni la mitad de la mujer que soy... porque no tendría la capacidad de analizar todo lo que está a mi alrededor, de entenderme como un sujeto inmerso en una realidad construida... no tendría la conciencia, de la dificultad que conlleva el romper con todos los patrones adquiridos, porque si de algo estoy segura  es de lo espinoso que es el camino para “ser yo misma”.  No podría reconocer que en medio de tantas exigencias, de quien te demanda romper los moldes, -romper los moldes- vaya, ya no es nada trasgresor, quizá porque descubrí que lo más importante es ese descubrimiento y fortalecimiento del ser… sólo ser yo, en toda mi integridad y dimensión... 
Aún así, consciente de todo, en ocasiones como esta que la solitud me acompaña, no puedo evitar pensar si los pasos que estoy dando son los que debo dar... no puedo evitar pensarlo, y le pido perdón a aquellos que están en mi vida y a quienes involucro en mis decisiones... porque por más que siempre intenté vivir advirtiéndole a los otros, que –cada quién es responsable de sí mismo- de sus emociones y por lo tanto de sus sentimientos… por fin descubrí que no es verdad, que sólo es una forma egoísta de no responsabilizarte por tus actos y tus palabras.
Habría pasado que tendría la tranquilidad que mi madre soñó para mí;  la casa, el perro, la semana de iglesia con su culminación dominical, el hombre temeroso de Dios- que no dice lo que piensa o siente, que critica mis preguntas y me juzga loca cada que tiene oportunidad- la estabilidad económica, el automóvil cómodo, el título colgado en la pared, las sonrisas fulminantemente hipócritas, todo cerca, nada lejos, ¿para qué esforzarse?  -Para que esforzarse, si ya todo está planeado para ti… si tendrás quién te vista, te perfume, te dé lo que quieras tener a cambio de tu dulce y apacible sumisión-
Habría pasado que la frustración se levantaría conmigo y yo me acostaría con ella, terminaría escapando de cualquier modo, de todo lo que se planeó para mi… y correría a otros brazos, a los de alguien más, a los de alguien que me ofreciera incertidumbre y esfuerzo.
Y me reiría de las otras que me llaman –mujercita- porque no sabrían quién soy, ni lo que me ha costado estar donde estoy, porque yo sí escapé de los moldes, porque yo sí transgredí mandamientos, roles e imposiciones, porque salí corriendo con una letra escarlata en mi pecho, porque levanté el rostro... decidí, y sigo decidiendo .

mañana

Mañana voy a escribirte un cuento, en el que te diré todo lo que estoy sintiendo, lo mucho que me gusta ser tu novia, lo divertido que es ser tu amiga y lo maravilloso que es ser tu cómplice..