lunes, 14 de diciembre de 2009

me gusta

-¿Qué me gusta?- le dije mientras él seguía perdido en la imagen que reflejaba mi sombrero rojo en el espejo retrovisor...


-Bueno, me gusta la vida, respirar, observar, satisfascer mi curiosidad; Por eso leo, lleno mi ojos visibles de  satisfacciones invisibles que cobran fuerza y forma al entrar en mi cabeza,  por eso platico con los hombres y las mujeres que me quieren contar su vida, sus amores y sus rencores, busco su sabiduría, la atesoro y no la olvido.  Me gusta escribir, no, en realidad he venido a entender que para esto nací, pero a veces hay cosas que no sé cómo decir y tengo que pintar, entonces me gusta pintar. Me gusta llorar.. -

-¿Llorar?-  exclamó mientras levantaba  la ceja izquierda y apretaba los labios de una forma casi morbosa

-Sí, me gusta llorar cuando veo una buena película, o cuando  escucho a Chopin y me siento tan George Sand que quisiera amar un músico. Llorar, cuando leo un poema maravilloso y me cambia el ritmo y hasta la respiración, o al terminar de leer una novela que me remueve tantas emociones y es tal el llanto que me lleva al borde de la deshidratación... Me gustan tantas cosas...-

Entonces todo se hizo silencio y las luces recorrían como trenes a toda velocidad las líneas de aquel espejo

-!Ah! y le tengo miedo al miedo.- ¿Al miedo? -sí -le dije, porque paraliza, seca, corrompe, impide pensar, sentir, crear, creer, soñar, partir...en fin... provoca todo lo que me llevaría a dejar de disfrutar lo que me gusta.

2 comentarios:

Mario dijo...

Excelente como siempre amiga, tu siempre has sabido como hacer que las palabras tomen sentido. :-)

Karla Preciado dijo...

Me siento enteramente indentificada con tu post. Maravilloso, como siempre.

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