martes, 1 de diciembre de 2009

Nieve anticipada, señal de prodigio

El cielo nos soprendió desplomándose sobre las avenidas, las calles, los edificios y también la tierra y los árboles de ciudad. Yo dormía con frío y no hice más que acomodarme en posición fetal, pero cuando desperté todo era blanco, mas blanco que el día anterior -¿desde cuándo no nevaba tanto?- quizá 10 años o más -lluvias fuera de estación, señales de prodigio- diría Itzá... -¿Y qué dirá el ábol de mi casa?- quiero imaginar que lo habita el espíritu de una Raramuri aguerrida y que ha dicho -Nieve fuera de estación señal de paz- el prodigio más necesario en ésta ciudad.

Y si no es así, ojalá sea la madre naturaleza diciendonos que nos apoya, que se ha vestido de blanco porque ya no soporta ese carmín hediondo con el que le han rociado el cuerpo, o que sea el desierto mismo gritándonos; -¡ya basta! quiero paz- ¿O podría ser el Dios de occidente (el mío) que nos recuerda la gracia sobreabundante en donde el pecado abunda?...

En fin, nuestra memoria no nos lleva ni a unos ni a otros, sino que nos atrae a la ciudad de nuestra infancia; cuando no teníamos miedo de salir a jugar a la calle y sabíamos usar ropa de invierno; guantes y botas. Cuando mamá nos pellizcaba el cuello con el zipper de la chamarra de pluma de ganzo y sabíamos caminar sin perder movilidad aún a pesar de la forma descomunal en la que nos habian arropado, cuando sonreíamos, gritábamos y corríamos lanzándonos bolas de nieve porque no teníamos una herida por ciudad. Cuando sabíamos lo que significan las palabras "tranquilidad" y "está nevando".




Fotografía robada a Jorge Rascón
http://www.jorgerasconphotography.blogspot.com/

3 comentarios:

Mario Olivares dijo...

Excelente...
En esta vido todo son ciclos y uno siempre es mas grande que otro. De esto se trata, de querer mas, de sentirse de pronto en un lugar que nos queda justo para buscar uno nuevo que nos quede amplio para poder llenarlo y no sobresaturarlo.

Gracias amiga por compartir tus escritos, como siempre (casi siempre) aqui estaré para ti...

Anna dijo...

Mario, gracias por dejarme tus letritas :)

Anónimo dijo...

Y si la nieve fuera un remanso para olvidar la zozobra en la que vivimos en esta hermosa y maltratada ciudad? Lamentablemente no lo es pero al leer tu escrito me asaltó esa idea.

P.D.: Sorry, sabes que no puedo evitarlo. Se te fue una "r" en "soprendio" y omitiste algunos acentillos, jiji. Quiero pensar que fue por la emoción.

Cheers

Israelo

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