sábado, 20 de febrero de 2010

No sé, lo que no sé


-¿sabes qué es el amor?-
No, pero sé que cada vez que escucho su voz mi corazón no deja de palpitar de modo veloz
No, pero no puedo imaginarme la vida sin sus ojos de pez, un pez verde que nada en aguas profundas y cálidas en las que termino sumergida y por las que simplemente me dejo arrastrar
No, pero no pretendo tomar decisiones en las que su nombre no me cubra las espaldas, me abrace de costado y me de seguridad
No, pero  ya no me siento tan mal al parecer mujer de las cavernas por esperarlo tranquila en esta cueva mientras él retorna de la búsqueda del mamut,
No, pero sé que no existe otro amigo como él a quien le pueda contar los temores más profundos de mi alma y quien con sólo mirarme me de la tranquilidad que necesito,
No, pero no hay otro silencio que me haga sentir más cómoda que el suyo
No , pero sé que sus manos son cóncavas y encajan perfecto en la redondez de mi cuerpo
No, pero sé que no existen risas más genuinas que las que me producen sus bromas que aún no soy capaz de comprender, que quizá nunca entienda
 No, pero sé que a su lado, me siento protegida, como una burda mujer decimonónica, a la que todo el dolor de las que venían antes que yo, no le importan cuando sus palabras la enferman de este modo
No,  pero la casita pequeña, los hijos y el perro se me instalan en la cabeza
No, pero su hombría plena de caballero de este siglo me trae a la realidad y me empuja a tomar esos espacios que para las otras de otros tiempos estuvieron prohibidos
No, pero es el mejor maestro que he tenido y de quién tengo tanto que aprender
No, no sé lo que no sé,  pero ¿de qué sirve saberlo?

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Parece que te ha despertado muchas sensaciones ese maldito sentimiento. Espero que no te alborotes más de la cuenta querida amiga.

Israelo

Anónimo dijo...

Disfrutalo amiga, aunque a veces los sufras disfrutalo...

Mario

Eduardo Robles Pacheco dijo...

El sentir ese inmenso sentimiento (para nada maldito) intrínsecamente conlleva a arriesgarte a sufrir. Es verdad, tu corazón es como un dulce al que le quitas la envoltura poco a poco para convidarle a alguien más. a cada vez que más lo destapas más delicioso se ve y presiente, pero así más lo expones a que le caiga polvo y se ensucie...

Estas cosas no se saben, se sienten :D

Anónimo dijo...

I love it! :) im so glad for you friend!

Angelica

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