miércoles, 23 de junio de 2010

la niña

No sé porque quiero llorar, quiero meterme en un vestido blanco y llorarle el luto que le debo, quiero tomar la muñeca de trapo y abrazarla, cantándole alguna melodía que diga –tranquila, todo va a estar bien- quiero esconderme debajo de la cama con la luz de mi lámpara prendida, quiero una canción de cuna, quiero quedarme en posición fetal, quiero que me lean un cuento dulce que me espante el insomnio de esta vida, quiero dormirme y no despertar algunos días, quiero soñarme en un lugar distinto, con otra naturaleza, quiero llorar mis dudas, quiero mancharme el rostro con sal y que esa sal seque mi piel, quiero que cada uno de mis huesos sea molido, quiero que el tiempo entre por una rendija y me deje pasar los días llorando, durmiendo y llorando, quiero gritar dormida y ahogarlo todo.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

There is no shame in being sad. A veces es divertido... al menos hasta que sale la primera lágrima. A final de cuentas nos recuerda que estamos vivos y que somos vulnerables al dolor. Maldición! Quisiera no ser humano...

Israel

Publicar un comentario

yo también quiero leerte!